Tres señales de que puedes estar lista para emprender

Tres señales de que puedes estar lista para emprender

¿Y si ya estuvieras más preparada de lo que crees? ¿Y si realmente estuvieras lista para emprender?

Muchas mujeres con talento, experiencia y una trayectoria profesional brillante sienten que todavía “no es su momento” para emprender.

Pero no es falta de preparación.
Es falta de permiso interno.

Hoy quiero compartir contigo tres señales que podrían estar diciéndote:
“Ya estás lista para emprender. Solo falta que lo reconozcas.”

1. Lo que antes te llenaba, ya no te emociona

Puede que sigas siendo buena en lo que haces.
Puede que incluso te reconozcan por ello.
Pero hay algo dentro que se ha ido apagando.
Sientes que tu trabajo ya no te representa, que algo ha cambiado… y que tú también.

⚡ Ese pequeño “runrún” interno es una señal clara:
Estás lista para reconectar con algo más tuyo, más auténtico, más libre.

2. Tienes una idea (aunque sea borrosa) que no se va de tu cabeza

Tal vez llevas tiempo soñando con crear algo tuyo.
Un proyecto, un servicio, una nueva forma de trabajar.
No sabes cómo empezarlo, pero sabes que está ahí.
Y por más que lo aparques… vuelve.

Esa idea no es una casualidad.
Es una invitación.
Y sí, puedes empezar aunque no tengas todas las respuestas.

3. Empiezas a mirar otras formas de vivir (y trabajar) con curiosidad

Cada vez te llaman más la atención los podcasts sobre emprendimiento, los perfiles de mujeres que han creado su propio camino, los cursos, las charlas…
Y no es solo inspiración: es deseo disfrazado de curiosidad.

💡 Esa mirada es una semilla.
Y si algo te inspira… es porque en el fondo sabes que tú también puedes.


🌱 En resumen:

No necesitas tenerlo todo claro para empezar.
Solo necesitas escuchar esa parte de ti que ya se está moviendo.

Y si te has reconocido en una, dos o en las tres señales…
Tal vez no sea casualidad que estés leyendo esto hoy.

Dale espacio a esa voz.
Porque tu camino emprendedor puede empezar más suavemente de lo que imaginas.

Y si quieres hacerlo acompañada, estoy aquí.

Tu diálogo interno es tu peor enemiga (o tu mejor aliada)

Tu diálogo interno es tu peor enemiga (o tu mejor aliada)

¿Sabes quién es la persona que más te habla al cabo del día?
Tú. ¿ Y como es tu diálogo interno?

Todo el día.
En tu cabeza.
Comentando, opinando, cuestionando, juzgando.
Y lo que te dices… importa más de lo que crees.

Tu diálogo interno puede ser la voz que te impulsa o la que te sabotea.
Y si no la entrenas, lo más probable es que sea tu peor enemiga.


No es lo que te pasa. Es lo que te dices sobre lo que te pasa.

Puedes tener un mal día.
Puedes equivocarte.
Puedes tardar más en llegar a donde quieres.

Pero si te repites:
“Es que no valgo para esto.”
“Siempre lo hago mal.”
“No debería haberlo intentado…”

Entonces no estás teniendo un mal día: estás creando una identidad basada en el fracaso.
Y eso sí que pesa.


La voz crítica vs. la voz que te entrena

Todos tenemos esa voz interna que critica, minimiza, compara y mete miedo.
Pero también tienes otra.
Esa que te dice:
«Venga, tú puedes.»
«No es perfecto, pero lo has hecho.»
«Estás aprendiendo. Sigue.»

La diferencia entre una y otra no es magia.
Es decisión y práctica diaria.

Es comenzar, como siempre, y en este caso es comenzar a hablarte mejor

Un ejercicio simple para cambiar tu narrativa

📝 Coge papel y boli.
Y responde con honestidad:

  1. ¿Qué me digo cuando algo no me sale como espero?
  2. ¿Esas palabras me empujan o me aplastan?
  3. ¿Qué me diría una amiga que cree en mí?

Y ahora… cámbiate el tono.
Háblate como hablarías a alguien a quien quieres.

Comienza a elegirte. Esa es tu estrategia.

La voz que más escuchas debería ser tu aliada.

Porque si estás construyendo una vida nueva, un negocio, un cambio…
Necesitas una voz interna que te acompañe, no que te sabotee.

Entrénala. Cuídala. Hazla fuerte.
Porque tú ya lo eres. Solo necesitas que tu mente te lo recuerde.


¿Te ha tocado este post?
Guárdalo. Regrésalo cuando te hables mal.
Y compártelo con alguien que necesite cambiar el tono de su historia.

A tu manera

A tu manera

A tu manera: un taller para emprender desde dentro, con claridad y sin prisas

Creo que uno de mis errores mas caros cuando emprendí por primera vez hace 14 años fue la autoexigencia.

Esa presión de compararme con lo que hacía otros, de estar a ese nivel, y … de no sacar mis proyectos adelante si sentía que no llegaba a ese nivel. En ese momento no era consciente de ello. Simplemente pensaba: no estoy preparada,. Y ( iba a poner por desgracia tarde tiempo en darme cuenta), pero realmente fue un aprendizaje sobre lo importante de soltar, fluir y confiar Y un a forma de mirarme de otra manera
Emprender no puede ser autoexigencia, tampoco algo que te saque de ti.


Emprender, es un proceso de conexión contigo, con lo que sabes, con lo que sientes y con lo que te hace vibrar.

Y eso es justamente lo que quiero ofrecerte con este taller.

“A tu manera” es una mañana para volver a ti

A tu ritmo, en tu situación, contando contigo y no con lo que se espera. Sacando lo mejor de ti desde el amor y no desde la exigencia y la dureza.

Este taller es una invitación a reconectar contigo, con lo que de verdad te mueve, con esa idea o proyecto que te ronda hace tiempo y aún no te has permitido explorar.

Porque no se trata de encajar en moldes. Ni de hacer lo que todo el mundo hace. Se trata de escucharte. De confiar en tu voz. Y de construir tu camino… a tu manera.

📍 Nos vemos el 29 de abril en un espacio precioso en Santa Cruz de Tenerife, en Se Te Va Olla Tenerife, de 10:00 a 13:00.
Será un grupo íntimo, con un desayuno cuidado y muchas ganas de parar, respirar y crear desde otro lugar.
Un lugar más auténtico, más claro y más tuyo.

Este taller es una invitación para mujeres que:

  • Tienen una idea en el corazón y no saben por dónde empezar.
  • Sienten que quieren hacer un cambio, pero les falta foco o claridad.
  • Están cansadas de fórmulas que no les encajan.
  • Quieren emprender sin disfrazarse, sin seguir modas, sin perderse en el ruido.

¿Qué te vas a llevar?

🌱 Un espacio solo para ti.
🧭 Ejercicios prácticos para ordenar tus ideas y definir tus próximos pasos.
💡 Inspiración , junto con otras mujeres, que como tu tienen mucho que aportar.
🤍 Una mirada amorosa y poderosa hacia lo que de verdad quieres construir.


Y, sobre todo, un chute de claridad, energía y confianza para avanzar a tu manera.

Plaza limitadas

Porque me gusta trabajar en pequeños grupos, creando un espacio cercano y un encuentro íntimo para conectar de verdad, con nosotras y entre nosotras.


Solo hay 10 plazas disponibles.

💶 Precio: 47 €
🧁 Incluye desayuno
📩 Inscripción

Si sientes el impulso, hazle caso.
Este puede ser el primer paso hacia algo muy bonito.

Te espero con ilusión,
Mara

Lo que nadie te dice del primer año emprendiendo (mi experiencia real)

Lo que nadie te dice del primer año emprendiendo (mi experiencia real)

Podría contarte que emprender es libertad, propósito y plenitud. Y sí, a veces lo es. Pero si estás empezando o estás viviendo tu primer año emprendiendo, quiero hablarte con sinceridad, desde el corazón y desde mi experiencia real.Por estas fechas se cumple mi primer año emprendiendo. No tengo la fecha exacta de cuando empecé. No fue un dia concreto.. fue un proceso. Y además no era la primera vez

Porque también es vértigo.
Son días de duda, de lanzarte a la piscina y preguntarte si hay agua. ( y de a veces descubrir que no la había)
Es sentirte sola cuando no sabes a quién consultar una decisión que parece pequeña, pero te tiene bloqueada.

Y lo más curioso es que nadie te cuenta esto al principio.
Así que aquí va mi carta para ti, que estás empezando.
Una especie de “esto me hubiera encantado saber antes”.

En mi caso, una de las herramientas que más me está ayudando a ganar claridad en esta etapa es parar y ordenar mi visión. Por eso he compartido una guía sencilla sobre cómo hacer un vision board en casa, que me sirve para tomar decisiones con más calma y menos ruido.

5 verdades que nadie te cuenta del primer año emprendiendo

1. Sentirte perdida es parte del camino de tu primer año emprendiendo

Crees que necesitas un plan perfecto, pero lo que necesitas es permiso para aprender en el camino.
Los primeros meses te van a llover ideas…¡¡¡muchas!!! y también dudas. ( ¡¡¡otras cuantas!!!)
Y está bien.
Porque no hay una forma correcta de emprender, pero sí hay una manera tuya, propia, que solo vas a descubrir andando, cuando lel tiempo va pasando y vas cogiendo perspectiva.

2. No tienes que hacerlo todo sola (aunque sientas que sí)

Sí, al principio eres la mujer orquesta. Pero eso no significa que no puedas pedir ayuda.
Rodéate de personas que crean en ti, aunque tú a veces lo dudes.¡¡¡ Las personas son la clave!!! esas personas que aportan, que te hacen crecer, que te ensanchan las opciones
Busca un grupo, una mentora, una amiga que te recuerde que no estás loca por querer algo distinto. O un mastermind.

Y sí, tambien puedes usar herramientas (como ChatGPT 😉) que te alivien tareas para que tú puedas enfocarte en lo importante: crear, conectar y avanzar.

3. Vas a compararte (y luego a liberarte)

Harás scroll por Instagram y pensarás:
“Ella ya lo ha conseguido. Yo voy tarde.”
Pero lo que ves ahí es la «foto editada», no la historia completa.
Cada vez que te compares, regresa a ti. A tu ritmo, a tu camino, a tu propósito. Yo decidí que no iba a buscar más que hacían otras personas durante un tiempo, porque aunque a veces puede ser inspirador a veces puede llegar a crear demasiada presión.

Emprender es un ejercicio de aprender a conocerse y saber lo que necesitas en cada momento.

Emprender es, también, dejar de mirar hacia fuera y empezar a mirarte por dentro.

4. Los pequeños logros son ENORMES y mas en el primer año emprendiendo

Tu primer email enviado.
Tu primera venta.
Tu primer “esto me ha servido, gracias” de una clienta.

Celébralo todo.
Porque esos logros son las semillas de lo que estás construyendo.
Y merecen una copa, un baile en la cocina, o al menos una sonrisa que te diga: “Voy bien.”

5. El miedo no se va… pero tú te haces más fuerte

No esperes a que desaparezca el miedo para actuar. Da el paso CON miedo.
Porque cada vez que lo haces, algo dentro de ti te hace crecer. No necesitas vender a gritos ( vender suele dar mucho miedo)

Y te aseguro que esa fuerza es lo más valioso que vas a descubrir en esta aventura en la que te has metido.

El primer año no es fácil. Pero no estás sola, no estás tarde, y no necesitas hacerlo perfecto.
Solo necesitas escucharte, sostenerte… y seguir.

Y cuando mires atrás, vas a ver lo lejos que has llegado.
Paso a paso, caída a caída, idea a idea. Cliente tras cliente.

Reto tras reto.

Estoy aquí para recordártelo. Y también para acompañarte. Escríbeme y te cuento .

Deja de esperar a tener ganas

Deja de esperar a tener ganas

Deja de esperar a tener ganas: actúa y el ánimo vendrá después

¿Sabes cuántas veces al día decimos “no tengo ganas”?
De levantarnos temprano.
De salir a caminar.
De escribir ese email.
De grabar ese vídeo.
De empezar ese proyecto que nos ilusiona pero también nos reta.

Y aquí va la verdad incómoda:


Esperar a tener ganas es una trampa.

Una excusa disfrazada de sensatez.
Una forma elegante de postergar lo que sabes que quieres.

La motivación no es el motor. Es el resultado.

Tú no necesitas más inspiración, más vídeos de YouTube, más frases de Pinterest.
Lo que necesitas es moverte. Aunque no tengas ganas.
Porque el movimiento genera energía.
Y la energía trae claridad.
Y la claridad despierta tu confianza.

La regla de los 5 segundos (versión realista)

Mel Robbins lo explica perfecto: si piensas demasiado, no haces nada.
Así que cuenta 5-4-3-2-1… y hazlo.
Levántate. Escribe. Llama. Graba. Di que sí. O di que no. Pero actúa.

Ese segundo en el que decides moverte, aunque sea un milímetro, cambia tu química interna.
Te sacas de la mente y te pones en marcha.

Hazlo sin ganas. Hazlo mal. Hazlo ahora.

No necesitas que te apetezca.
Necesitas empezar. No necesitas que sea perfecto, ni que salga de la mejor forma posible. Solo necesitas ese primer paso.

¿Sabes qué pasa cuando empiezas algo que te daba pereza?
La mayoría de las veces… te empiezas a sentir mejor.
Te enchufas.
Te enfocas.
Te activas.

Tu ánimo no es el punto de partida. Es la recompensa.

Empieza sin ánimo.
Empieza con sueño.
Empieza con dudas.
Pero empieza.

Y si hoy estás esperando a que te lleguen las ganas…
Aquí va tu señal:

No te van a llegar. Pero tú puedes ir a por ellas.

5-4-3-2-1… Acción.

Todo empieza por ti, por que te elijas, por eso te he preparado la guía «La estrategia de elegirte«, para que comiences a dar esos primeros pasos.

¿Qué paso vas a dar? Te leo. Y aprendo contigo